{"id":7032,"date":"2024-12-07T06:00:00","date_gmt":"2024-12-07T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/rectoria.\/?p=7032"},"modified":"2024-12-07T06:23:42","modified_gmt":"2024-12-07T11:23:42","slug":"justicia-afectiva-en-clave-del-reconocimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rectoria.\/justicia-afectiva-en-clave-del-reconocimiento\/","title":{"rendered":"Justicia afectiva en clave del reconocimiento"},"content":{"rendered":"
Las luchas por el reconocimiento constituyen hoy un debate pol\u00edtico y cultural en el que debe prevalecer el cuidado por la dignidad de las identidades de g\u00e9nero y orientaciones sexuales diversas, pues, como lo hemos expresado, estas luchas son las entra\u00f1as de la pedagog\u00eda. Honneth (2011) describe el proceso de invisibilizaci\u00f3n, como los marcos cognitivos y subjetivos donde se niega la existencia del otro al no reconocerlo como un ser valioso en s\u00ed mismo, de ah\u00ed, que la sociedad del desprecio representa un d\u00e9ficit de reconocimiento y por ende una falta de solidaridad y sororidades con la diferencia y las diversidades.<\/p>\n\n<\/div>\n\n\n
En los contextos escolares y universitarios existe la urgencia por el fortalecimiento de espacios formativos cuidadosos y dignos para las identidades de g\u00e9nero y orientaciones sexuales diversas. Ni el aula, ni la instituci\u00f3n, pueden constituirse como una extensi\u00f3n del \u201carmario\u201d y mucho menos de violencias y agresiones, como ocurri\u00f3 con Sergio Urrego, y sigue sucediendo contra estudiantes y profesores(as). Como se\u00f1ala Paul Preciado en su Manifiesto Contrasexual<\/em> \u201cinventar una nueva gram\u00e1tica\u201d es un acto necesario para transformar la historia, cuestionar las pr\u00e1cticas, mirar hacia adentro y preguntarse por el quehacer pedag\u00f3gico en contraposici\u00f3n a la criminalizaci\u00f3n, estigmatizaci\u00f3n y marginalizaci\u00f3n de nuestros contempor\u00e1neos.<\/p>\n\n\n\n Hoy nos inquieta y genera estupor leer y escuchar las denuncias de actos de violencias contra estudiantes y profesorxs gays, lesbianas, bisexuales, transg\u00e9nero, queer, no binaries. No podemos dejar de hacer un llamado a la acci\u00f3n compartida de propender por la construcci\u00f3n de una \u00e9tica del cuidado entre todxs; y a su vez, en la que la escuela y la universidad, como territorios afectivos, se constituyan en la potencia donde la diferencia y la diversidad se encarnen en experiencias vinculantes y, por ende, sean anclajes de entornos protectores y protegidos. <\/p>\n\n\n\n Lo ense\u00f1aron Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera en la revuelta de Stonewall, un hito que parti\u00f3 en dos la historia de las luchas por la dignidad de las personas LGBTQ+. Esa quimera que por tanto tiempo se mostr\u00f3 esquiva para todos los cuerpos sentipensantes excluidos, inspir\u00f3 una manifestaci\u00f3n reclamando el reconocimiento de los derechos inherentes a la vida, nunca como un privilegio. En la proclama \u201cA m\u00ed nadie me hace callar\u201d, de Marsha P. Johnson, se acuerpa una consigna en defensa de los Derechos Humanos de las identidades de todas, todos y todes. Ese principio tambi\u00e9n necesita que resuene en nuestras comunidades educativas.<\/p>\n\n\n\n Hablar de pedagog\u00eda en estos escenarios es, inevitablemente, acuerpar dignidad. La pedagog\u00eda encarna la necesidad de reivindicar tanto la dignidad propia como la de quienes nos rodean sin discriminaci\u00f3n de sexo\/g\u00e9nero, identidad(es), clase, discapacidad o cualquier otra condici\u00f3n. Creer en la educaci\u00f3n es procurar la transformaci\u00f3n de entornos y condiciones para posibilitar una existencia plena, para forjar espacios donde se pueda ser, sentir y resistir con libertad y corresponsabilidad.<\/p>\n\n\n\n En este contexto, resulta imprescindible vincular la pedagog\u00eda con las luchas por la vida digna, especialmente en espacios formativos y de socializaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural como lo deben ser las instituciones educativas.<\/p>\n\n\n\n Este compromiso \u00e9tico y pedag\u00f3gico requiere reflexi\u00f3n colectiva sobre el lugar que ocupan las orientaciones sexuales y las identidades de g\u00e9nero no heteronormadas y no hegem\u00f3nicas, m\u00e1s all\u00e1 de la Ley 1620 de 2013 de Convivencia Escolar, en los colegios o de los reglamentos estudiantiles en las universidades. Una reflexi\u00f3n que no solamente se inscriba al plano te\u00f3rico, sino y muy especialmente se haga visible en las pr\u00e1cticas cotidianas de los entornos educativos.<\/p>\n\n\n\n De modo que nos corresponde como educadores(as) reinventar pr\u00e1cticas, relaciones y valores que posibiliten erradicar las violencias patriarcales, homof\u00f3bicas, lesbof\u00f3bicas, transf\u00f3bicas, enebef\u00f3bicas y dem\u00e1s expresiones que fisuran el cuerpo colectivo que constituimos como comunidades educativas. Por ello, necesitamos atender la transformaci\u00f3n de nuestros propios discursos y acciones hacia cuidar y afirmar las identidades de g\u00e9nero diversas, disidentes, no normativas y no hegem\u00f3nicas. Este es uno de los retos perentorios para el sistema educativo, que debe ser abordado en la preparaci\u00f3n del nuevo Plan Decenal de Educaci\u00f3n 2026-2036.<\/p>\n\n\n\n En este sentido, hoy tenemos la urgencia de pensar y activar procesos formativos que atiendan la construcci\u00f3n de una justicia afectiva en clave de reconocimientos. Significa y demanda trazar unas hojas de ruta que permitan: i) fortalecer y ampliar las pol\u00edticas de g\u00e9nero y cuidado, ii) orientar una formaci\u00f3n en lo sensible, iii) activar espacios donde la hospitalidad y los v\u00ednculos emocionales sean parte de la vida universitaria, iv) podamos tramitar los conflictos y las violencias; v) permitirnos habitar en un mismo espacio donde la potenciaci\u00f3n de lo com\u00fan sea un nicho de reciprocidades, resistencias y reparaciones simb\u00f3licas y materiales.<\/p>\n\n\n\n Nota: extendemos nuestras felicitaciones a FECODE en sus 65 a\u00f1os de defensa de la educaci\u00f3n p\u00fablica y la dignificaci\u00f3n de la profesi\u00f3n docente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":" En los contextos escolares y universitarios existe la urgencia por el fortalecimiento de espacios formativos cuidadosos y dignos para las identidades de g\u00e9nero y orientaciones sexuales diversas.<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_robots_follow":"","_seopress_robots_imageindex":"","_seopress_robots_snippet":"","_seopress_robots_primary_cat":"none","_seopress_robots_breadcrumbs":"","_seopress_robots_freeze_modified_date":"","_seopress_robots_custom_modified_date":"","_seopress_robots_canonical":"","_seopress_social_fb_title":"Justicia afectiva en clave del reconocimiento","_seopress_social_fb_desc":"En los contextos escolares y universitarios existe la urgencia por el fortalecimiento de espacios formativos cuidadosos y dignos para las identidades de g\u00e9nero y orientaciones sexuales diversas.","_seopress_social_fb_img":"https:\/\/rectoria.\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Helberth-Choachi-social2.png","_seopress_social_fb_img_attachment_id":0,"_seopress_social_fb_img_width":0,"_seopress_social_fb_img_height":0,"_seopress_social_twitter_title":"Justicia afectiva en clave del reconocimiento","_seopress_social_twitter_desc":"En los contextos escolares y universitarios existe la urgencia por el fortalecimiento de espacios formativos cuidadosos y dignos para las identidades de g\u00e9nero y orientaciones sexuales diversas.","_seopress_social_twitter_img":"https:\/\/rectoria.\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Helberth-Choachi-social2.png","_seopress_social_twitter_img_attachment_id":0,"_seopress_social_twitter_img_width":0,"_seopress_social_twitter_img_height":0,"_seopress_redirections_value":"","_seopress_redirections_enabled":"","_seopress_redirections_enabled_regex":"","_seopress_redirections_logged_status":"both","_seopress_redirections_param":"","_seopress_redirections_type":301,"_seopress_analysis_target_kw":"","inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[445],"tags":[461,463,471,507,469],"class_list":["post-7032","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnas-de-opinion","tag-columna","tag-el-espectador","tag-helberth-choachi","tag-justicia-afectiva","tag-rectoria","infinite-scroll-item","masonry-post","generate-columns","tablet-grid-50","mobile-grid-100","grid-parent","grid-50"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7032"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7032\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7037,"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7032\/revisions\/7037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/rectoria.\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}